Carnicería Catalá (Aldaia)

Avenida de la Música, 20
Aldaia, Valencia
Tel. 961 578 107
www.carniceriacatala.es

The Icon of The Meat

El Icon of The Seas mide 365 metros de largo y pesa unas 250.000 toneladas. Tiene una capacidad para unas 10.000 personas (incluyendo la tripulación) y en su interior, un parque acuático de 1.600 metros cuadrados con siete piscinas, una pista de patinaje sobre hielo y más de 40 restaurantes.

Antes de meternos en materia creo que sería bueno hablar de Aladino y Oscar. Quizás por ese nombre no te suenen de nada, pero ¿y si te hablo de Ladi y Oscar? o lo que viene siendo… LyO, igual ya sabes por donde voy, que para quien no lo sepa es uno de los mejores (sino el mejor) proveedores de carne de España. Esto es así y quien lo niegue es porque es vegetariano/vegano/pescetariano/crudívoro y/o similares. Bueno, eso o que la envidia es muy mala. Llevan ya muchos años especializados en cortes de vaca y buey, pero sobre todo en el tema de las carnes envejecidas de las cuales han hecho un arte. Y es que aunque parece que lo de las largas maduraciones está de moda, y que en parte es cierto, no es oro todo lo que reluce, que la línea entre maduración extrema y putrefacción es muy fina y que no todo vale en esto de meter un corte en una cámara y esperar a que pasen los días.

Como digo, LyO no es sólo el mejor proveedor de carne, sino un afinador que ha conseguido elevar el concepto umami a su máxima expresión, y aunque esto no sea apto para todos los paladares, sí es cierto que a los nos gustan esos sabores, en cuanto lo pruebas no quieres otro. Habrá mejores, peores, que te gusten más, menos… pero la regularidad que te ofrece LyO no te la da nadie. Es una putada, lo sé, pero tras probar infinidad de cortes y razas puedo llegar a afirmar que hay veces en las que prefiero comprar la carne en crudo y cocinarla yo en casa, que pagar más (por menos) en cualquier asador. El precio a pagar no es mucho más barato y encima el éxito o el fracaso recaerá totalmente sobre ti, así que no no la líes en cocina.

Y dicho esto, es aquí donde entra Catalá, en Aldaia, una carnicería de toda la vida en la que su actual propietario Carlos Catalá, tercera generación de maestros carniceros ha conseguido no sólo consolidar los difíciles inicios de sus abuelos Jorge y Dora, y el posterior trabajo de sus padres sino darle una vuelta de tuerca a la tradición y elevar el concepto gourmet a un nivel superlativo. Aquí no hay piscinas, ni 400 metros de eslora, pero en este pequeño negocio de unos ¿25 metros cuadrados? hay más kilates que en Tiffany & Co. Bienvenidos a The Icon of The Meat.

No voy a entrar a hablar de la diferencia entre Wet o Dry Age, pero seco siempre es mejor ;) Tampoco voy a hablarte de sistemas enzimáticos, catepsinas o pH, pero sí te diré que si eres un apasionado de la carne, de los que saben diferenciar al menos entre lomo alto y lomo bajo, de los que no convierten un filete de ternera en una suela de zapato o de los que piensan que el solomillo no sea la mejor parte para preparar un steak tartar… he aquí tu lugar. Está claro que en Catalá puedes comprar desde una pechuga de pollo hasta lomo de cerdo para hacer unos libritos, pero es cierto que aquí la calidad, y por ende el precio es muy superior así que debes saber a lo que vas. De todos modos, vayas en el plan que vayas, siempre serás bienvenido y es que el servicio por parte del joven equipo también es un punto muy a favor. Esté Carlos o no, la atención siempre es de 9,5, aunque a decir verdad, se agradece infinito cuando está él, te explica los cortes, las razas…

Los miércoles suele ser el mejor día para ir a comprar, ya no sólo por ser laboral, sino porque el palet semanal de LyO ya ha llegado y ha sido perfectamente clasificado. Rubia Gallega, Casina asturiana, Simental, Mestiza… un sinfín de joyas donde elegir dependiendo maduraciones. Lo mismo pasa con las hamburguesas en pack o sin pack, o incluso con los aperitivos gourmet. Pero si hay algo con lo que debes irte siempre de la tienda es con un paquete de su cecina de buey con dos años (sí, no es una errata) de maduración. Si la picaña es el Holi indio, lo de la cecina es el Carnaval de Río de Janeiro. Puede que sea uno de los bocados más potentes y la vez elegantes que se recuerden.

La gran putada de Catalá no es que necesites coche para ir a comprar lo que podría ser la compra del día a día, sino que (y hablo por mí) no sería la primera vez que voy con mi lista de la compra, bien subrayado lo que debo (y puedo) comprar, y con el anteojeras de los caballos puesto para no distraerme con la visión periférica y de repente…

– A ver si lo entiendo bien, tú ibas a por pan y vuelves con un coche…
– Ibas a por pan, pero vuelves con un Skoda
– ¿Y del pan? Ni rastro…
– ¡PEIM! !Y doscientos pavos menos!

Pero, ¿y lo bien que vamos a cenar hoy?

Obviamente no puedo clasificar este local como sí lo haría con un restaurante al uso pues aunque su calidad es soberbia, destacando muy por encima sus diferentes cortes de vacuno, vas a ser tú al fin y al cabo quien lo ensalce o convierta tu compra en un verdadero crimen carnívoro.

Lo mejor: La combinación Catalá & LyO
Lo mejorable: Que juventud y éxito pueda nublarles la vista
Lo peor: Que tú como cliente, estropees el producto

Carnicería Catalá
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