
Plaza d’Hondures, 38
Valencia
Tel.634 487 294
www.cheecksnbeer.com
Valencia Fried Cheecken
En la Plaza Honduras, epicentro hasta hace unos años del amigo Kebab, el tanque de cerveza fría y el #sietemecherosuneuropapelquiere siempre ha sido una zona de ambiente joven, donde la oferta gastronómica nunca ha sido su fuerte, pero que tampoco nunca ha pretendido serlo.
Siempre han habido excepciones como la sempiterna Cervecería Comic de mis amigos Jorge y Virginia, El Garatge o el Café Bla Bla, uno de los locales más bonitos de la ciudad. Para mejorar este vacío, el grupo Jugando con Fuego y tras el éxito de sus hamburgueserías Jenkin’s, saca Cheeck’s, un nuevo concepto en el que dar protagonismo absoluto al pollo, pero al pollo de calidad o al menos eso dicen prometer, y es que de vez en cuando, ¿quién no quiere un buen poll*zo?








Y la verdad es que el pollo no está nada mal, como también hay que agradecer la oferta cervecera que ofrecen tanto de tirador, como en botella y en ¡vaso de cristal! algo poco habitual en este tipo de locales. Detalles tontos a tener muy en cuenta. El restaurante, que intenta simular una especie de granja es bastante amplio y con diferentes espacios, mucho más agradable que por ejemplo el concepto Smash Hiro de Esttik. Como pasa en la mayoría de este tipo de locales, no hay servicio en mesa, ni antes, ni durante, ni después de hacer el pedido, una pena que aún entendiéndola, desmerece muy mucho la vuelta de tuerca que quieras darle al concepto. De hecho, hoy en día, hasta en cadenas como Burger King o McDonald’s existe la posibilidad de pedir desde tu mesa y recibir el pedido en la misma.






En Cheeck’s todo gira en torno al pollo y eso siempre es bien, el problema viene cuando casi todo gira alrededor del pollo frito. Hay croquetas de pollo a l’ast que si no fuera por el exceso de mantequilla podrían llegar a mejor puerto, como también las brochetas a la llama con kimchi con romero y tomillo que son de agradecer, lástima no ver más opciones de este tipo, y que desde luego serían un elemento diferenciador. Respecto a lo demás, todo lo esperado, piezas de pollo, alitas, nachos y burgers. Algún que otro elemento disruptivo como el taco de pulled pork chicken o la famosa ensalada César hecha saam. Una deconstrucción al más puro estilo elBulli donde lo único parecido puede llegar a ser el precio/calidad/cantidad. En mi opinión, dos fail total de la carta.
Todas las burgers suenan apetecibles sobre el papel y una vez probadas no están nada mal, te diría que infinitamente mejor que las de cualquier restaurante de comida rápida como KFC o Popeyes, pero quizás todas pequen de un sabor en conjunto muy similar, en parte por el excesivo rebozado del pollo, incluso en las propias piezas como tal.




La idea de Cheeck’s es buena, pero molaría que fuera aún mejor, ya no apostando por otro producto sino por darle un girito a todas las opciones que puede ofrecerte el pollo más allá de rebozarlo y meterlo en una bañera de aceite. Algo más de brasa, diferentes buttermilks para los marinados, unos dumplings al vapor, sandwiches varios… y es que el pollo, por bueno que sea, sigue siendo pollo. Si a eso le sumáramos un servicio en mesa, ya fuera antes o después creo que no sólo le daría más empaque sino que la etiqueta “fast food” no estaría tan presente en todo momento.
Lo mejor: Dar una vuelta de tuerca al concepto del pollo
Lo mejorable: Se agradecerían opciones no tan de frito
Lo peor: La etiqueta fast food está demasiado presente

Cheeck’s
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