Una cuchara para gobernarlos a todos

Carrer de Sant Isidre, 28
Meliana, Valencia
Tel. 961 119 110
www.napicol.com

Una cuchara para gobernarlos a todos

Sorprende que en apenas cien metros de una calle del barrio de Roca (Meliana) haya una oferta de restaurantes donde un “almorçaret” pueda dar paso a un verdadero festival culinario no sólo en lo que a la comida se refiere sino en cuanto a la bodega que aquí se maneja.

Y es que en mitad de la huerta, y tras huir de Blanquerias, nos encontramos con un restaurante con una de las mejores terrazas para el verano y con una cocina, a manos de Chemo Rausell que bien merece acercarse para más cosas que una simple paella de los domingos. Desde las tradicionales tapas, hasta carnes, pescados y guisos, muchos guisos… cuchareo del bueno.

Una carta hecha desde la tradición, en la que visita a visita se ven mejores acabados y emplatados, además de mucha menos parafernalia para “llenar” los platos o justificar el precio de los mismos. En Napicol hay paellas, diría que casi por obligación, por ese público que quizás de otra manera no se acercaría, pero también tenemos mucho producto. Aquí he comido buenos pescados y muy buenas carnes, de hecho recuerdo una noche en la que tras probar un corte de chuletón tuve que levantarme de la mesa directo a cocina y preguntar por Chemo para darle un abrazo. Y es que apenas cinco días antes había estado en el paraíso de Etxebarri y claro, imaginen el listón donde estaba…

Pero es que si en todos los ámbitos se aprueba con nota, es en los platos de cuchara donde más disfruto y donde Chemo saca a relucir todo su potencial. Tanto es así que no faltan las jornadas gastronómicas dedicadas a la caza y al cuchareo. Sopas de verduras con marisco, garbanzos con cocochas, lentejas con conejo, alubias y jabalí…

Napicol también tiene algún que otro punto mejorable, ¡faltaría! La mayoría coinciden en que ciertas raciones pueden pecar de ser demasiado escasas y más viendo el precio de las mismas. Coincido. Puedo llegar a entenderlo de un plato de calamar de playa o de una almeja de carril, pero me duele más en un plato de tellinas, una ensaladilla rusa, pero sobre todo en esos platos que no están a la altura como aquella tortilla de habas, que sí, está bien pero no es más que una tortilla de habas, o las cocas.

Si la cocina está bien defendida por Chemo, lo de la sala ya es otro nivel, y es que Anselmo (padre del cocinero) no es sólo la cara visible del restaurante ni el mejor maestro de ceremonias que pueda tener, sino que es un profesional como la copa de un pino y conocedor de su pequeña gran bodega como nadie. Él te recibe, te cuenta, te explica, te sugiere… En definitiva, con ir una vez, ya siempre te acordarás de él. Como único punto negativo a Anselmo, o al restaurante en general sería el no hacer un pequeño escrito con las propuestas fuera de carta, no sólo para no tener que coger la grabadora o hacérselo repetir varias veces, sino para saber de manera previa el precio de cada uno de estos platos y es que como te podrás imaginar, puedes llevarte un susto en la cuenta final.

Napicol es un restaurante que tiene todo lo que me gusta, además de ser un negocio familiar lo cual da cierta estabilidad y te ahorra más de un quebradero de cabeza; y esto se nota de cara al cliente, que recibe un trato cercano y profesional. Además tiene una terraza espectacular, ideal para las noches de verano y que mejor acondicionada, aún lo seguiría siendo para las noches frías de invierno o para la copichuela post comida. ¿Te imaginas una zona de brasas en esa terraza?

Por cierto, ¿cómo es posible que Napicol no aparezca en ningún sitio de la guía de los 55 Mejores Restaurantes de la Comunitat Valenciana? Sí, ni en los recomendados del final de la guía. Curioso.

Cuando la cocina de Chemo hace “chup chup”, mi corazón hace “boom boom”.

Lo mejor: Restaurante familiar y comida auténtica
Lo mejorable: Algunos platos pueden ser escasos
Lo peor: Desconocer el precio de ciertos platos

Restaurante Napicol
Facebook | Instagram | Tripadvisor

Todas las imágenes tienen copyright

No te pierdas nuestra última entrada

Deja una respuesta